“El cuerpo parece algo evidente, pero nada es, finalmente, más inaprehensible que él” Le Breton
jueves, 27 de octubre de 2011
jueves, 20 de octubre de 2011
lunes, 10 de octubre de 2011
Ausencia
La ausencia amorosa va solamente en un sentido y no puede suponerse sino a partir de quien se queda -y no de quien parte-: yo, siempre presente, no se constituye más que ante tú, siempre ausente.
A veces ocurre que soporto bien la ausencia. Estoy entonces "normal": me ajusto a la manera en que "todo el mundo" soporta la partida de una "persona querida"; obedezco con eficacia al adiestramiento por el cual se me ha dado muy temprano el hábito de estar separado de mi madre. Actúo como un sujeto bien destetado; sé alimentarme, mientras espero. Si se soporta bien esta ausencia, no es más que el olvido. Soy irregularmente infiel. Es la condición de mi supervivencia; si no olvidara, moriría. El enamorado que no olvida a veces, muere por exceso, fatiga y tensión de memorias.Muy pronto desperté de este olvido. Apresuradamente, puse en su lugar una memoria, un desasosiego. En la ausencia amorosa, soy, tristemente, una imagen desapegada que se seca, se amarillea, se encoge.¿El deseo no es siempre el mismo, esté presente o ausente el objeto? ¿El objeto no está siempre ausente? No es la misma languidez: hay dos palabras: Pothos, para el deseo del ser ausente, e Himeros, más palpitante, para el deso del ser presente.Dirijo sin cesar al ausente el discurso de su ausencia; situación en suma inaudita; el otro está ausente como referente, presente como alocutor. De esta distosión singular, nace una suerte de rpesente insostenible; estoy atrapado entre dos tiempos, el tiempo de la referencia y el tiempo de la alocución: has partido (de ello me quejo), estás ahí (puesto que me dirijo a tí). Sé entonces lo que es el presente, ese tiempo difícil: un mero fragmento de angustia.La ausencia dura, me es necesario soportarla. Voy pues a manipularla: transformar la distorsión del tiempo en vaivén, producir ritmo, abrir la escena del lenguaje. La ausencia se convierte en una práctica activa, en un ajetreo (que me impide hacer cualquier otra cosa); en él se crea una ficción de múltiples funciones (dudas, reproches, deseos, melancolías). Esta escenificación lingüística aleja la muerte del otro: un momento muy breve, digamos, separa el tiempo en que el niño cree todavía a su madre ausente y aquél en que la cree ya muerta. Manipular la ausencia es aplazar este momento, retardar tanto tiempo como sea posible el instante en que el otro podría caer descarnadamente de la ausencia a la muerte.
Roland Bartes
viernes, 2 de septiembre de 2011
lunes, 22 de agosto de 2011
Objetos Perdidos
Por veredas de sueño y habitaciones sordas
tus rendidos veranos me aceleran con sus cantos
Una cifra vigilante y sigilosa va por los arrabales
llamándome y llamándome
pero qué falta, dime, en la tarjeta diminuta donde están tu nombre,
tu calle y tu desvelo
si la cifra se mezcla con las letras del sueño,
si solamente estás donde ya no te busco.
Mendoza, Argentina 1944
La mufa
Vos ves la Cruz del Sur,
respirás el verano con su olor a duraznos,
y caminás de noche
mi pequeño fantasma silencioso
por ese Buenos Aires,
por ese siempre mismo Buenos Aires.
Quizá la más querida
Me diste la intemperie,
la leve sombra de tu mano pasando por mi cara.
Me diste el frío, la distancia,el amargo café de medianoche
entre mesas vacías.
Siempre empezó a llover en la mitad de la película,
la flor que te llevé tenía una araña esperando entre los pétalos.
Creo que lo sabíasy que favoreciste la desgracia.
Siempre olvidé el paraguas antes de ir a buscarte,
el restaurante estaba lleno y voceaban la guerra en las esquinas.
Fui una letra de tango para tu indiferente melodía.
Una carta de amor
Todo lo que de vos quisiera es tan poco en el fondo
porque en el fondo es todo
como un perro que pasa,
una colina, esas cosas de nada, cotidianas, espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía,
todo eso es tan poco
yo lo quiero de vos porque te quiero.
Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia del mañana,
que el grito de tu entrega se estrelle en la cara de un jefe de oficina,
y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad.
Julio Cortázar
AFTER SUCH PLEASURES
Esta noche, buscando tu boca en otra boca,
casi creyéndolo, porque así de ciego es este río
que me tira en mujer y me sumerge entre sus párpados,
qué tristeza nadar al fin hacia la orilla del sopor
sabiendo que el placer es ese esclavo innoble
que acepta las monedas falsas, las circula sonriendo.
Olvidada pureza, cómo quisiera rescatar
ese dolor de Buenos Aires, esa espera sin pausas niesperanza.
Solo en mi casa abierta sobre el puerto
otra vez empezar a quererte,
otra vez encontrarte en el café de la mañana
sin que tanta cosa irrenunciable
hubiera sucedido.
Y no tener que acordarme de este olvido que sube
para nada, para borrar del pizarrón tus muñequitos
y no dejarme más que una ventana sin estrellas.
Julio Cortázar
miércoles, 10 de agosto de 2011
martes, 9 de agosto de 2011
la memoria del cuerpo
Mi memoria deshilachada Que no deja recordarme nada,
Solo el borde de los montes que se unen con la nada.
Se reparten los naranjos en el verde de la Sierra
Y se juntan las paisanas entre el campo de mis venas.
Por volver a tu cuerpo
Intenté acordarme
Cada pedacito tuyo
Que se fuga de mi cielo.
Ya no suelo retener nada en la mente de mi cuerpo
Pero solo sé una cosa
Que me duermo en tus besos.
Me enamoro de las nubes
Que hacen ruido y se molestan,
Una a una se entrechocan para empapar la tierra.
Por volver a tu cuerpo
Intenté acordarme
Cada pedacito tuyo
Que se fuga de mi cielo.
Solo el borde de los montes que se unen con la nada.
Se reparten los naranjos en el verde de la Sierra
Y se juntan las paisanas entre el campo de mis venas.
Por volver a tu cuerpo
Intenté acordarme
Cada pedacito tuyo
Que se fuga de mi cielo.
Ya no suelo retener nada en la mente de mi cuerpo
Pero solo sé una cosa
Que me duermo en tus besos.
Me enamoro de las nubes
Que hacen ruido y se molestan,
Una a una se entrechocan para empapar la tierra.
Por volver a tu cuerpo
Intenté acordarme
Cada pedacito tuyo
Que se fuga de mi cielo.
lunes, 8 de agosto de 2011
Contacto
En la noche a tu lado
las palabras son claves,
son llaves,
el deseo es rey.
Que tu cuerpo sea siempre
un amado espacio de revelaciones.
A. Pizarnik
las palabras son claves,
son llaves,
el deseo es rey.
Que tu cuerpo sea siempre
un amado espacio de revelaciones.
A. Pizarnik
sábado, 23 de julio de 2011
Rostro de vos
Tengo una soledad
tan concurrida
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos
de primeras de cambio
y de último vagón.
Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto
y por sabor.
Sin temblor de más
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos.
Estoy lleno de sombras
de noches y deseos
de risas y de alguna
maldición.
Mis huéspedes concurren
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor
yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro de vos.
Pero el rostro de vos
mira a otra parte
con sus ojos de amor
que ya no aman
como víveres
que buscan su hambre
miran y miran
y apagan mi jornada.
Las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van
no queda nada.
Ya mi rostro de vos
cierra los ojos
y es una soledad
tan desolada.
Mario Benedetti
jueves, 21 de julio de 2011
Ventana sobre el cuerpo
La iglesia dice: "El cuerpo es una culpa"
La ciencia dice: "El cuerpo es una máquina"
La publicidad dice: "El cuerpo es un negocio"
Eduardo Galeano. Las palabras andantes.
miércoles, 6 de julio de 2011
Portavoz
Bien sabía él que la iba a echar de menos
pero no hasta qué punto iba a sentirse deshabitado
no ya como un veterano de la nostalgia
sino como un mero aprendiz de la soledad
es claro que la civilizada preventiva cordura
todo lo entiende y sabe que un holocausto
puede ser ardua pero real prueba de amor
si no hay permiso para lo imposible
en cambio al cuerpo
como no es razonable sino delirante
al pobrecito cuerpo
que no es circunspecto sino imprudente
no le van ni le vienen esos vaivenes
no le importa lo meritorio de su tristeza
sino sencillamente su tristeza
al despoblado desértico desvalido cuerpo
le importa el cuerpo ausente o sea le importa
el despoblado desértico desvalido cuerpo ausente
y si bien el recuerdo enumera con fidelidad
los datos más recientes o más nobles
no por eso los suple o los reemplaza
más bien le nutre el desconsuelo
bien sabía él que la iba a echar de menos
lo que no sabía era hasta qué punto
su propio cuerpo iba a renegar de la cordura
y sin embargo cuando fue capaz
de entender esa dulce blasfemia
supo también que su cuerpo era
su único y genuino portavoz
Mario Benedetti
martes, 14 de junio de 2011
domingo, 5 de junio de 2011
Vuelve a menudo y tómame
sensación amada vuelve y tómame,
cuando la memoria del cuerpo despierta,
y un viejo deseo reanima la sangre,
cuando los labios y la piel recuerdan,
y las manos sienten como si tocaran de nuevo.
Vuelve a menudo y tómame, de noche,
cuando los labios y la piel recuerdan...
Kavafis (1912)
sensación amada vuelve y tómame,
cuando la memoria del cuerpo despierta,
y un viejo deseo reanima la sangre,
cuando los labios y la piel recuerdan,
y las manos sienten como si tocaran de nuevo.
Vuelve a menudo y tómame, de noche,
cuando los labios y la piel recuerdan...
Kavafis (1912)
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