sábado, 23 de julio de 2011

Rostro de vos

Tengo una soledad



tan concurrida


tan llena de nostalgias


y de rostros de vos


de adioses hace tiempo


y besos bienvenidos


de primeras de cambio


y de último vagón.





Tengo una soledad


tan concurrida


que puedo organizarla


como una procesión


por colores


tamaños


y promesas


por época


por tacto


y por sabor.





Sin temblor de más


me abrazo a tus ausencias


que asisten y me asisten


con mi rostro de vos.





Estoy lleno de sombras


de noches y deseos


de risas y de alguna


maldición.





Mis huéspedes concurren


concurren como sueños


con sus rencores nuevos


su falta de candor


yo les pongo una escoba


tras la puerta


porque quiero estar solo


con mi rostro de vos.





Pero el rostro de vos


mira a otra parte


con sus ojos de amor


que ya no aman


como víveres


que buscan su hambre


miran y miran


y apagan mi jornada.





Las paredes se van


queda la noche


las nostalgias se van


no queda nada.





Ya mi rostro de vos


cierra los ojos


y es una soledad


tan desolada.

Mario Benedetti



jueves, 21 de julio de 2011

Ventana sobre el cuerpo

La iglesia dice: "El cuerpo es una culpa"

La ciencia dice: "El cuerpo es una máquina"

La publicidad dice: "El cuerpo es un negocio"

El cuerpo dice: "Yo soy una fiesta"



Eduardo Galeano. Las palabras andantes. 

miércoles, 6 de julio de 2011

Red Pikler-Lóczy: Convocatoria Cuarto Encuentro Red Pikler

Red Pikler-Lóczy: Convocatoria Cuarto Encuentro Red Pikler

Portavoz

Bien sabía él que la iba a echar de menos
pero no hasta qué punto iba a sentirse deshabitado 
no ya como un veterano de la nostalgia
sino como un mero aprendiz de la soledad
es claro que la civilizada preventiva cordura 
todo lo entiende y sabe que un holocausto
 puede ser ardua pero real prueba de amor
 si no hay permiso para lo imposible

en cambio al cuerpo 
como no es razonable sino delirante 
al pobrecito cuerpo 
que no es circunspecto sino imprudente 
no le van ni le vienen esos vaivenes 
no le importa lo meritorio de su tristeza 
sino sencillamente su tristeza

al despoblado desértico desvalido cuerpo 
le importa el cuerpo ausente o sea le importa 
el despoblado desértico desvalido cuerpo ausente 
y si bien el recuerdo enumera con fidelidad 
los datos más recientes o más nobles
 no por eso los suple o los reemplaza 
más bien le nutre el desconsuelo
bien sabía él que la iba a echar de menos 
lo que no sabía era hasta qué punto 
su propio cuerpo iba a renegar de la cordura

y sin embargo cuando fue capaz 
de entender esa dulce blasfemia 
supo también que su cuerpo era 
su único y genuino portavoz

Mario Benedetti